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La Finca – AROTZ

La Finca

LA FINCA

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Desde 1971 AROTZ es pionera en el cultivo natural de la trufa (Tuber melanosporum); el resultado de nuestros esfuerzos es una finca de 600 hectáreas de encinas truferas en Soria, la más grande del mundo dedicada al cultivo natural de la trufa.

En AROTZ hemos respetado la Naturaleza y la hemos dejado trabajar sabiamente durante más de 40 años. Nuestro orgullo es poseer un bosque de encinas micorrizadas con Tuber melanosporum con más de 100.000 ejemplares, en el que no se ha realizado ningún tratamiento fitosanitario, herbicida, o abonado químico u orgánico. Nuestra paciente labor de años se ha limitado a la poda de los árboles, el labrado y el riego.

A partir del 1 de diciembre se procede a “la caza de la trufa”, que realizamos con el agudo olfato de nuestros perros especialmente adiestrados.

Una vez recogidas las trufas (Tuber melanosporum) son transportadas hasta nuestras instalaciones, donde se seleccionan y clasifican según su calidad, color, aroma, madurez y calibre, de forma minuciosa, manual y con precisión artesanal. Tras los controles de calidad se procede al cepillado manual y posterior envasado al vacío para su distribución con el fin de conservar su fragancia e incomparable sabor.

El hecho de tener nuestra propia finca nos permite realizar expediciones de trufa fresca (Tuber melanosporum) en las horas siguientes a su recolección. Se consigue así mantener todo la frescura, y hace de nuestra trufa un producto único, de alta gastronomía, ya que sólo AROTZ puede garantizar esta calidad.

Nuestros clientes no limitan el consumo de la trufa (Tuber melanosporum) a la temporada de fresco, para ello las ultracongelamos, enteras y laminadas, o ponemos en conserva añadiendo únicamente agua y sal antes de pasar por el autoclave. El proceso de esterilización hace perder a la trufa de un 30 a un 20 % de su peso y ello nos permite obtener un jugo de trufa único. Cada año con unas características diferentes pero siempre con la calidad, sabor y aroma.

Nuestros clientes son exigentes y rigurosos como nosotros. Reciben un producto con el que trabajarán con la misma pasión que AROTZ ha puesto en los últimos 40 años, no les podemos defraudar.